UABC: Lo que no debiera aprobar el Consejo Universitario reunido en Tecate este 15 de octubre

Daniel Solorio Ramírez
Facultad de Derecho, UABC Mexicali, Octubre 14, 2015

Daniel Solorio

1.- Una limitadísima reforma al Tribunal Universitario:

Nuestro primer problema es que el “Tribunal Universitario” que tenemos no es un tribunal, sino un órgano administrativo, subordinado al poder de la rectoría. Nos lo han dicho repetidas veces los tribunales de amparo que si queremos un “tribunal” de verdad, debemos cumplir tres requisitos: a).- Crearlo, estructurarlo y dotarlo de autonomía plena en una ley que solo puede dar el Poder Legislativo de Baja California; es decir, el mismo poder que en 1957 aprobó nuestra Ley Orgánica, b).- Que aunque el artículo 39 de dicha ley prevé que habrá un “tribunal de apelación” para la defensa de los derechos de los alumnos, esa referencia no es suficiente para que nuestro Tribunal Universitario sea realmente un Tribunal; con marcado menosprecio los tribunales de amparo nos recetan cada vez que se ofrece la jurisprudencia de la Suprema Corte:

“TRIBUNAL ADMINISTRATIVO. SUS NOTAS DISTINTIVAS PARA LA PROCEDENCIA DEL AMPARO DIRECTO.- Los artículos 73, fracción XXIX-H, 116, fracción V, y 122, base quinta, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, facultan al Congreso de la Unión, a las Legislaturas Locales y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, respectivamente, para crear tribunales de lo contencioso-administrativo con plena autonomía para dictar sus fallos. De conformidad con esas normas supremas, para que una autoridad administrativa, al realizar funciones jurisdiccionales, tenga la naturaleza de tribunal administrativo y, por ende, sus resoluciones sean susceptibles de reclamarse en amparo uniinstancial, se requiere: a) Que sea creado, estructurado y organizado mediante leyes expedidas por el Congreso de la Unión o por las Legislaturas Locales; b) Que el ordenamiento legal respectivo lo dote de autonomía plena para fallar con el fin de garantizar su imparcialidad e independencia; y c) Que su función sea la de dirimir conflictos que se susciten entre la administración pública y los particulares.” Contradicción de tesis 18/97 entre los Tribunales Colegiados Primero y Segundo del XIX Circuito; jurisprudencia 26/1998.

2.- Un Tribunal con cláusula general de competencia; eso necesitamos.

En 2003 el entonces rector Alejandro Mungaray pidió a una comisión de profesores de Derecho un proyecto de Estatuto Orgánico del Tribunal Universitario y luego de amplios debates esa Comisión le propuso un Tribunal competente para toda clase de conflictos sobre derecho universitario; litigios promovidos no solo por estudiantes, sino también por trabajadores, profesores, investigadores o cualquiera otra persona, a condición de que el litigio fuera real y versare sobre Derecho Universitario.

El rector Mungaray prefirió dejar esa competencia amplia “para un poco después”; han transcurrido más de doce años y ese “poco después” ha quedado plenamente satisfecho; hoy UABC merece un Tribunal con cláusula general de competencia para litigios sobre Derecho Universitario; ya nos lo merecemos; y no nos merecemos ese “tribunalito” cuyos jueces tampoco se han tomado en serio.

3.- Nadie sino UABC tiene este tipo de Tribunal:

Ninguna otra Universidad del país tiene un Tribunal como el nuestro; ni siquiera la UNAM, madre nutricia de todas las universidades públicas mexicanas; ella tiene una especie de juzgado penal con facultades para imponer castigos a los universitarios que incurran el faltas a juicio de los gobernantes de la UNAM; ese “Tribunal” no merece llamarse así; el nuestro sí, pero necesita algo más que la “maquilladita” presentada al Consejo Universitario este jueves 15 de octubre en curso.

4.- ¿ Por qué no avanzamos en serio ?

La UABC necesita una reforma; académica, administrativa, reglamentaria, estatutaria, legislativa; las primeras cuatro están en manos del Consejo Universitario, pero no la última; solo el Poder Legislativo del Estado nos puede “echar la mano” aprobando una reforma a nuestra Ley Orgánica; no se negaría si le presentamos una “iniciativa ciudadana” con la firma de miles de universitarios.    ¿ Queremos tener un Tribunal de verdad, o nos resignaremos al “tribunalito solo para estudiantes” que hasta hoy tenemos ? el juez universitario Francisco Javier Pereda Ayala debiera ser consultado; estoy seguro de que nadie le pidió su opinión.

5.- Y el caso Diego Valadez:

Y también debiera pensarlo un poco el Consejo Universitario cuando le propongan otorgar el doctorado “Honoris Causa” a Diego Valadez Ríos; Diego disfruta una pensión jubilatoria inmerecida; Carlos Salinas y Ernesto Zedillo le regalaron, por solo unos meses en la Suprema Corte y con cargo al pueblo de México, una pensión de cientos de miles de pesos mensuales; veinte años después la sigue cobrando, salvo prueba en contrario, claro. El Consejo Universitario debe saberlo antes de votar ese “Honoris Causa”.

2 comments to UABC: Lo que no debiera aprobar el Consejo Universitario reunido en Tecate este 15 de octubre

  • Muy buen artículo maestro Solorio, puras verdades. Hay muchas cosas que deben ser corregidas, hace falta una reforma a fondo en muchos aspectos. El “tribunalito” de la UABC es una burla y una vergüenza. Acá hay otra nota sobre dicho “tribunal” que corrobora lo que usted dice en este artículo:
    http://uabcleaks.blogspot.com/2015/07/la-pantomima-del-tribunal-universitario.html
    Las cosas andan pero muy mal en la UABC, lo mismo en el resto el país, todo está de cabeza. Todos debemos hacer nuestro mejor esfuerzo para aportar nuestro granito de arena en la transformación de nuestro entorno y del país. No hacer nada es como ser cómplice del sistema corrupto. El cambio para poder transformar a la UABC va a llegar desde afuera, pero tiene que ser impulsado desde dentro. No se trata de quitar a una mafia para imponer a otra, se trata de crear las condiciones para que en la universidad se pueda vivir una verdadera democracia que hasta sea ejemplo hacia afuera. Un lugar donde se respeten las leyes y los derechos de todos y donde se promueva de verdad la superación personal y la excelencia académica en igualdad de condiciones para todos.

  • Luis Apodaca V.

    No me sorprende que esta sea la unica universidad con tribunal para los alumnos. El tribunal universitario fue un invento del rector Mungaray para complacer a su hijo que en ese entonces todavía era estudiante de ingeniería, muy mal estudiante por cierto, muy pintero. Me consta ya que yo fui estudiante en ese tiempo también y era común que Alejandro se fuera de pinta y que no cumpliera con trabajos y proyectos, se sentía omnipotente al tener al papá de rector. Se excusaba de su bajo desempeño hechándole la culpa de todo a los maestros, por ello es que su papá creo al tribunal; el mismo Alex Jr lo comentó.

Leave a Reply

  

  

  

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>