Universidad Autónoma de Baja California: La autonomía vive en democracia, muere en oligarquía

Daniel Solorio Ramírez
Facultad de Derecho, UABC Mexicali
La Jornada Baja California, abril 20, 2015

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Introducción.

La necesidad de una reforma democratizadora ha sido negada sistemáticamente por las esferas del poder universitario, pero en el reciente proceso sucesorio el candidato a rector Ricardo Dagnino Moreno, secretario general del gobierno de la UABC por cuatro años, reconoció expresamente la necesidad de ese cambio. Su apertura le ganó el voto de tres de los once miembros de la Junta de gobierno: Rosa Imelda Rojas, Luis Lloréns y Margarito Quintero votaron por hacerlo rector. No obstante, el candidato que con sus ocho votos sí es rector, Juan Manuel Ocegueda, ha guardado silencio. Miles de universitarios esperamos que mande señales de no vivir atrapado por los intereses creados.

Nuestra hueca autonomía.

Si en una institución cualquiera las decisiones básicas las toma una sola persona se configura una autocracia. Si el poder es acaparado por un pequeño grupo obtiene provechos ilícitos, tenemos una oligarquía. De ambas sufre UABC. Somos una universidad pueblerina cuyos gobernantes suelen tener delirios de grandeza. Su tradicional discurso grandilocuente, ajeno a la vida de los estudiantes, profesores e investigadores, no es meramente una mala práctica, sino el producto de la antidemocracia inoculada en la legalidad vigente. No es casual que la rectoría levanta a toda asta las bandera de la autonomía, pero sólo cuando se le exigen cuentas del dinero universitario, en lo que se le unen ruidosamente la Junta de Gobierno y el Patronato Universitario. Pero más allá de los dineros la autonomía permanece bajo llave.

Sin experiencia de autogobierno.

Nuestra comunidad universitaria desconoce el autogobierno. Primero el gobernador en turno quitaba y ponía rectores y todas las demás autoridades emanaban del mismo grupo. Luego los mandones fueron dos ex-rectores, Héctor Manuel Gallego y Rubén Castro Bojórquez. Y ya en los albores del siglo XXI apareció el inefable Alejandro Mungaray. Hombre inteligente, audaz, observó con lupa la vulnerabilidad de la institución y “ a la chita callando” se apoderó de las riendas para explotarla por décadas. Experto en doblegar voluntades, Alejandro Mungaray lleva en su cartera casi todos los votos de la Junta de Gobierno. Le admiro mucho. ¿Cómo pudo lograrlo ?

Urge una ley amiga de la democracia.

Las recientes crisis en la transferencia del poder universitario han evidenciado    que nuestra Ley Orgánica (1957) no tiene espacio para un modelo democrático que conforme al artículo 3º Constitucional, tenga como base : “…los resultados del progreso científico, que luche contra la ignorancia, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios… y que vea en la democracia un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo…” por lo que debemos sustituirla por otra que permita encauzar la multiplicidad de intereses que genera la convivencia universitaria. Si como bien se sabe, el conocimiento científico es subversivo; si en la ciencia toda verdad es provisional y sólo es respetable en tanto aparece otra, mejor argumentada, es claro que necesitamos un espacio apto para el debate político y científico civilizado, sereno, pacífico, productivo. Tenerlo requiere democratizar las esferas del gobierno universitario.

Reconocernos comunidad política.

En aras de una estabilidad artificiosa nuestros gobernantes han negado por años la naturaleza política de la Universidad. Han combatido la libre expresión bajo la fallida doctrina según la cual “…los estudiantes a estudiar y los profesores a enseñar…” y han sembrado el dislate de que política y academia son incompatibles. Reservaron la política para la clase gobernante, cuyas transacciones insanas treparon a la cúpula del poder a un reducido grupo privilegiado que aprendió a sacar provechos ilícitos de todo tipo.

Coordinar más y mandar menos.

La tarea principal del gobierno universitario es coordinar con eficiencia un quehacer siempre cargado de debates. Si incumple, la autonomía languidece. Se le manipula para enquistar pequeñas oligarquías. Los rectores caen en las redes del poder. Pierden todo contacto con el mundo universitario. Sus interlocutores cotidianos son los secretarios del presidente, el gobernador y los empresarios acaudalados, disfrazados de grandes benefactores. Rendidos a las presiones del poder pulverizan la autonomía y ponen el trabajo académico cada vez más al servicio de los círculos del poder económico y cada vez menos del conocimiento científico que nuestro pueblo necesita para satisfacer sus múltiples carencias.

Eligiendo gobernantes en UABC:

Es anti-educativo que una comunidad de 68,000 personas sea gobernada por un rector votado por sólo once, que a su vez fueron votadas por un Consejo Universitario manipulado por el propio rector. Para romper este círculo vicioso propongo la desaparición de nuestra tenebrosa Junta de gobierno; propongo elegir rector en votación directa y secreta de todos los académicos con al menos cinco años de servicios a la UABC (actualmente unos 3,000), y que los directores sean votados por todos los académicos que tengan ese mismo tiempo de servicios en su unidad académica. Y en cuanto al Consejo Universitario, cuyos miembros son supuestamente electos en hipotéticas asambleas multitudinarias de imposible realización, propongo elegirlos por el voto universal y secreto de sus representados. Acabaríamos con el arraigado vicio de que los directores eligen a los consejeros, invalidando toda representatividad del Consejo Universitario.

Un gobierno de académicos.

Si queremos una universidad gobernada por sus académicos, ninguno debe permanecer largos períodos en el gobierno de la institución. Hago mía la “filosofía del soldado raso,” explicada por E. Backoff (Observatorio Académico Universitario http://red-academica.net/observatorioacademico) porque este vicio ha privado a la vida académica de buenos profesores que olvidan las aulas para permanecer en las esferas del poder por muchos años. Allá pagan mucho mejor.

Sacar de la precariedad a nuestro personal académico.

La estabilidad del personal académico es una prioridad. De nuestros aproximadamente seis mil académicos, sólo un 25 % tiene definitividad. El otro 75% trabaja en la precariedad. Muchos tienen 10, 20 o más años de servicios, pero dos veces por año viven la angustia de no ser re-contratados por los directores, que suelen rodearse de amigos y cómplices. Una nueva Ley Orgánica debe estabilizar a los académicos sin desdoro de su actualización profesional. Muchas otras reformas hacen falta, que resulten de una debate democrático. No sabemos, aprenderemos. Para eso es la universidad. No estamos condenados a vivir en la oligarquía. El rector Ocegueda tiene una tarea muy interesante. Para cumplirla necesita independencia. Nadie sabe si la tiene.

 

 

10 comments to Universidad Autónoma de Baja California: La autonomía vive en democracia, muere en oligarquía

  • El Dr. en Filosofía Vicente Lombardo Toledano, expresó “las universidades, se puede decir que como centros superiores de enseñanza, como tribunas de la cultura de su tiempo, han sido el efecto de un sistema social; pero que a su vez han influido en el sistema social establecido tanto para mantenerlo como para asegurar su progreso”. De acuerdo a esta definición de Universidad, y partiendo de este artículo clarificador sobre la autonomía universitaria en la UABC y de su propuesta que consiste -dicha en una frase- en que esta universidad sea gobernada por sus académicos, y considerando que personalmente juzgo muy acertada dicha propuesta, considero que ahora procedería un análisis acerca de los académicos:

    ¿Qué es un académico? ¿Se cumplen en la práctica los requisitos que en teoría se exigen para ser académico en la UABC? ¿Hay en la actualidad un modelo de académico representativo de la UABC, cómo es en su caso, es el correcto? etc, etc.
    En consecuencia, valdría la pena que el maestro Daniel Solorio Ramírez u otro docente de la UABC pudiese analizar -lo que en su caso correspondería a una seria y constructiva autocrítica- esta otra parte fundamental del tema.

  • daniel solorio ramirez

    No, no tenemos un perfil del acadèmico, profesora.

    Seguimos improvisando, casi igualque cuando hace 39 años la UABC me abriò sus puertas;no hay requisitos establecidos para el ingreso del personal acadèmico.

    Ingresan a la planta de profesores, mediante contratos precarios llamados ” interinatos” los amigos de los directores. A veces los directores sì se ocupan de ingresar a gente competente y profesional, pero no es un requisito insalvable que lo sean. Asì fue como entrè yo cuando la Facultad de Derecho apenas iniciaba y así siguen entrando.

    Somos una universidad pueblerina, profesora.

    Hay mucho què hace aquì, no hay tiempo para ela aburrimiento.

  • Hace unos días vi el programa “Expansión Industrial” (nombre seguramente tomado como un tributo a la revista EXPANSION) exclusivo del canal privado síntesis TV y dirigido por Rosa León Castro, quien se ostenta como una “líder” de opinión en temas Industriales y progreso económico basado en la explotación laboral y el compadrazgo gobierno-empresarios. Uno de los temas fue allegado a la instalación de las empresas aeroespaciales en México y Rosa entrevisto al coordinador de la carrera de ingeniería aeroespacial de la UABC en campus Tijuana (no recuerdo su nombre) y a otras personas más de la institución en relación al tema y como es que la UABC participa en ello. Me sorprendió lo que más o menos dijeron los académicos: “hemos ido a las empresas aeroespaciales a ver que necesitan y entonces adecuar los planes de estudios a estas demandas”. Los progresistas seguramente ven esto muy bien y adecuado. Otros tantos como un servidor, no.
    Adecuar un plan de estudios a un programa de manufactura determinado por una estrategia empresarial temporal, es limitar el contenido científico de la materia, es sintetizar lo que no se debe de sintetizar. Es darle un enfoque simplista a una materia científica y matar todo intento de desarrollo de la misma con base en la investigación y el avance tecnológico. El camino está equivocado; la UABC no tiene en sus facultades de ingeniería una carrera técnica aeroespacial hasta donde yo tengo entendido. La Facultad de Ingeniería no está para producir técnicos en manufacturas, esta para producir ingenieros pensantes que cambien el rumbo de las cosas, pero, ¿cómo podrán hacerlo si solo siguen recetas de cocina y no los motivan e incentivan a pensar? ¿Se hubiera desarrollado la carrera de Ingeniería Aeroespacial AUN si no se hubieran instalado las maquiladoras de este tipo en Baja California?
    Queda esta pregunta en el aire: ¿Cuál es la misión y visión de la UABC al día de hoy?
    En la cúpula de Instituto Tecnológico de Massachusetts reza en el techo lo siguiente: “La ciencia y tecnología al servicio de las artes, la cultura, la agricultura, la industria, la economía y la sociedad”. Este texto data desde principios de siglo pasado y es vigente al día de hoy. Es una muestra de que la misión es única e inamovible, solo las visiones correctas la refuerzan pero no la alteran como el prestigio de esta Institución lo demuestra.

    • Lydia Alvarez

      “Adecuar un plan de estudios a un programa de manufactura determinado por una estrategia empresarial temporal, es limitar el contenido científico de la materia, es sintetizar lo que no se debe de sintetizar. Es darle un enfoque simplista a una materia científica y matar todo intento de desarrollo de la misma con base en la investigación y el avance tecnológico.”

      Eso, simplemente, no es cierto.

  • Claro que lo es. La evidencia es que las empresas aeroespaciales están metidas hasta la cocina en la UABC determinando el destino de la carrera y diciéndoles a catedráticos y directivos que hacer de acuerdo a sus intereses muy particulares, especificamente preparando mano de obra barata para sus maquilas, y dejemos a un lado el dinero que se mueve en ambos sentidos, ese es otro tema. Saludos Lydia.

  • Lydia Alvarez

    No, no es cierto. Aclaro que me refiero al texto entrecomillado en el anterior comentario.

    Lo que está diciendo ahora es diferente

    “las empresas aeroespaciales están metidas hasta la cocina en la UABC”

    Dejando de lado la metáfora, eso es esencialmente correcto y a mí me parece digno de celebrarse.

    “determinando el destino de la carrera”

    No, no están TAN metidos.

    “diciéndoles a catedráticos y directivos que hacer de acuerdo a sus intereses muy particulares”

    La verdad es que nos interesa mucho lo que tienen que decir.

    “especificamente preparando mano de obra barata para sus maquilas”

    Eso no es cierto.

    “dejemos a un lado el dinero que se mueve en ambos sentidos”

    Dejémoslo a un lado, pero no entiendo cuál es su problema con eso.

  • Ruben Sepulveda

    La vinculación bien entendida y orquestada, no debe ser ningún problema, al contrario bienvenida, siempre y cuando no nos condicione. Si una organización, nos recibe y podemos implementar PVVC , adelante.

    No porque un docente o alumnos puedan desempeñarse en una empresa, significa necesariamente que los estamos preparando para ellos…. seguramente los alumnos poseen mas competencias de las que la empresa les ve para contratarlos.

  • Hola Lydia, ¿es cierto o no es cierto? ¿Están metidos o no están tan metidos?
    Te puedo decir cuanto percibe un ingeniero en sus maquilas: $16,000 pesos al mes el mejor cotizado, deberías ser Gerente para aspirar a ganar la friolera de 22,000 pesos al mes de inicio. Entrada en Bruto de ambas cifras. Esos son sueldos de finales de los 90s.
    En el portal de la carrera en Ingeniería Aeroespacial te encuentras notas como la siguiente: “El día martes 1ro de octubre del 2013, asistieron al nuevo laboratorio de aeroespacial directivos de la empresa UTC Aerospace Systems con el fin de donar software de diseño que será utilizado por alumnos en el laboratorio cómputo de aeroespacial. Esta donación se da como parte de un convenio de colaboración que existe entre UABC y UTC.”
    Destaca el hecho de que la UABC y UTC cuentan con un “Convenio de colaboración” el cual desconocen alumnos y algunos catedráticos. Se dé buenas fuentes que esto se maneja a discreción y solo se reciben las directivas para trabajar las materias. En este caso, se también que Profesores y alumnos no evalúan distintos softwares, ni siquiera el que es impuesto (como en este caso). Son, vaya, como niños en la primaria recibiendo una guía de estudio. Ni siquiera les dan la libertad de evaluar y pensar cuales herramientas son las más apropiadas de acuerdo con el plan de la materia. ¿Es esto influyente en la carrera? ¿Qué sucede si UTC decide abandonar Baja California de un día para otro? ¿Cómo se adaptaría la UABC a los caprichos de una maquiladora?
    Si tú verificas el plan de estudios de la carrera en Mexicali, veras que tristemente esta orientado a los Tipos de productos manufacturados actualmente en BC. ¿Es eso preparar a los alumnos para una línea de producción o no?
    El dinero es un asunto muy delicado. Recuerda que la UABC maneja recursos públicos. Los recursos públicos no deben fluir hacia ninguna entidad privada con el fin de lucro, de lo contrario es fraude. Asi como tampoco las entradas de dinero de las entidades privadas hacia la UABC son auditadas. No es Harvard o el MIT o el CETYS o ITESM. Recuérdalo, es una Institución pública de carácter social y para el bien común. Me despido y agradezco tus replicas, me gustaría que expusieras a detalle uno de los convenios que manejan con empresas privadas para debatir al respecto, mis fuentes provienen de alumnos y empleados, curiosamente de UTC.

  • Lydia Alvarez

    Estimado Alberto Gon,

    El problema es que usted tiene demasiadas ideas preconcebidas. Usted no puede entender la relación entre universidad e industria sin implicar algo turbio.

    ¿La relación existe? SI ¿La relación es de subordinación? NO

    Por otro lado, creo que usted tampoco entiende muy bien como funciona la ingeniería.
    No sé como imagina usted los “softwares de diseño”, pero no son tan simples como el Word o el Excel. Estos programas son IMPOSIBLES de usar por parte de una persona que no conoce a fondo los conceptos científicos e ingenieriles que hay detrás de ellos.

    Proponernos que nuestros alumnos aprendan a usar un cierto “software de diseño” puede resultar la excusa perfecta para ELEVAR el nivel de los conocimientos científicos que impartimos en nuestras clases.

    Ahora bien, está la cuestión de la selección del “software de diseño” ¿Qué software usa usted para escribir? Supongo que Microsoft Word. ¿Usted así lo decidió? ¿A usted le preguntaron si quería usarlo? ¿Lo evaluó? ¿Es el mejor software disponible?

    Hay muchas alternativas al Microsoft Word y algunas pudieran hasta ser mejores. ¿Porqué no las usamos? Más que nada por cuestiones de compatibilidad. Cualquier persona que decida no usar Microsoft Word perderá MUCHO tiempo a la hora de compartir archivos.

    En realidad entre “softwares de diseño” equivalentes no hay diferencia significativa, simplemente porque los principios científicos siempre son los mismos. Lo único que ganamos al escoger un software específico es la compatibilidad.

    ¿Cuál es el problema de que busquemos la compatibilidad con la empresa con la que estamos colaborando y en la que esperamos nuestros estudiantes consigan empleo después de graduarse?

    Ahora bien, usted considera la posibilidad de que la empresa UTC llegue a abandonar Baja California como un gran problema.

    ¿Usted cree que UTC inventó “software de diseño”? ¡Claro que no! Seguramente existen muchas otras empresas que también lo usan. Estas empresas podrían estra en Baja California, o en California, o en otros lugares de Estados Unidos o en la Unión Europea.

    Un egresado que haya aprendido de verdad a exprimir todo lo que el “software de diseño” tiene que ofrecer podrá seguramente encontrar empleo MUY bien remunerado en cualquiera de esas empresas.

    Si resulta que nuestro egresado necesita usar un “software de diseño” diferente, quizás necesite un par de semanas para acostumbrarse, pero después de eso, ya no será mayor problema. Quizás extrañe a su abuelita mientras se encuentre por allá en Alemania, pero nosotros, como institución pública de carácter social que busca el bien común, ya cumplimos.

    ¿Qué mejor uso le ve usted al dinero público, que garantizar el éxito profesional de nuestros egresados? ¿En dónde está el fraude?

  • Ruben Sepulveda

    Interesante ver la posición de la UABC que reporta El Economista en su versión 2015…..26/50…….universidades Mexicanas públicas y privadas (global)

    Aun sin revisar los indicadores y las consideraciones del informe, QUE ESTA PASANDO…… ?……estaremos jalando parejo?…..nos interesa la posición?

    Echemos un vistazo a Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Veracruz, Zacatecas, Michoacán, Guerrero., Baja Sur, …..salen mejor evaluadas

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