Sobre la batalla por erradicar el copy/paste

Rafael G. Vargas Pasaye
Campus Milenio, noviembre 29, 2012

El famoso copy/paste, conocido como copia y pega, es una mala práctica que empieza a inundar diferentes círculos de la academia y del mundo profesional. Grosso modo es cuando un estudiante en la comodidad de su computadora, navega por diversas páginas y copia fragmentos de diversos textos y autores, los pega en un procesador y al finalizar le queda uno que sólo le agrega su nombre para entregarlo como tarea propia, de su autoría.

Más allá de la deshonestidad que esto refleja, el problema es de fondo, pues ese alumno o alumna no está cumpliendo con su ciclo de aprendizaje como debiera, en ocasiones ni siquiera se toman la molestia de leer lo que al final entregan como trabajo.

A ello se suma que algunos profesores no califican a fondo las tareas, y tampoco están familiarizados con muchos sitios de internet, con lo cual podrían de manera accesible saber cuando un estudiante cae en las garras de la comodidad del copiar y pegar.

Este vicio empieza a inundar algunas profesiones y oficios, como el periodismo, que ante la vorágine de la inmediatez conlleva a la carencia de cifras o datos duros en las notas, a la ausencia de contrastes, o simplemente la confirmación de una acusación. Lo que premia ahora es ser el primero en subirlo a las redes sociales o al sitio web del medio en cuestión.

Pero también hemos visto legisladores que proponen leyes y las anuncian desde la tribuna como si fueran propias cuando fueron elaboradas considerando algunos puntos de otras, baste los botones de la entonces asambleísta del Distrito Federal hoy Senadora Mariana Gómez del Campo, quien retomó para su propuesta, diferentes apartados contenidos en un cuaderno de la misma Secretaria de Educación Pública en materia de prevención de la violencia escolar.

Así como del diputado federal del Partido Verde Ecologista de México por Baja California, David Pérez Tejada, quien en su primera intervención en la actual Legislatura, presentó una iniciativa de ley sobre las casas de cambio que todo hace indicar ya se lleva a cabo en Honduras.

E incluso también debemos sumar el reciente debate que provocó la entrega del premio antes llamado “Juan Rulfo” y ahora “FIL de Literatura en Lenguas Romances” al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique que pone a discusión el tema del rigor y la honorabilidad. Mucho se ha escrito y hablado con respecto, incluso cartas de apoyo y de rechazo han circulado en los medios de comunicación. El caso es que la práctica demoledora del copia y pega ha permeado para mal en nuestra sociedad.

Ante ello, no son pocos los profesores que han decidido hacerle frente y han recurrido a herramientas del pasado, esto es, ahora los trabajos que piden a sus alumnos exigen que sean entregados en máquinas de escribir o a mano. Con esto al menos, señalan varios, algo se les queda en el trabajo de la transcripción o captura. Regresaremos a las planas de letras en manuscrita.

De nueva cuenta las máquinas de escribir mecánicas y eléctricas que parecían pertenecer ya a otro tiempo, tomarán un fuerte impulso, así como los aditamentos que las acompañaban: el olvidado cuadrito blanco donde se recargaban las teclas y volvía a quedar esa parte de la página en blanco, o el corrector líquido con la brocha que se secaba a los pocos segundos, o la cinta que se terminaba antes de concluir el texto. Por no rememorar ya el famoso papel carbón. Además del romántico sonido que emanaba de ellas cuando se llegaba al final del renglón.

Lo cual también tiene que ver con el polvo que se acumula en las bibliotecas, y por ejemplo con las enciclopedias que empiezan a extinguirse en los hogares. El vendedor de enciclopedias es una figura mítica, como la del cocodrilo que fungía de taxi, ahora la comodidad de internet presenta posibilidades incontables de diversas fuentes, mas no todas son confiables.

Allí el talento del alumno y la guía del profesor, que en la irremediable cual necesaria actualización, debe agregar en las recomendaciones ahora no solamente libros, sino también sitios en internet. Seguramente en otros lugares se realizan más acciones para contrarrestar el copia y pega.

Rafael G. Vargas Pasaye

Periodista. Consultor de medios. Poeta.

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1 comment to Sobre la batalla por erradicar el copy/paste

  • Arianne Denisse Sánchez Chablé

    De cierto modo el vicio del Copy paste nace de la conjugación de ciertos factores, pues muchos aún desconocen lo que este acto implica, esto también se da en el sector estudiantil, el cual como lo mencioné antes por diversos razones cometen este acto, por ejemplo la ignorancia del proceso de investigación; en este sector muchos alumnos desconocen las etapas del proceso que lleva la investigación, pues si muchos de ellos estuvieran conscientes, quizá y solo tal vez se podría erradicar este acto de incompetencia.

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