¡El plagio no es un delito!

Lydia Alvarez-Camacho
Instituto de Ingeniería, UABC Mexicali

En estos tiempos, las discusiones sobre plagio están a la orden del día. Los personajes que han sido acusados de plagio son múltiples y muchos de una gran reputación. Se han retirado premios, o se han entregado en lo oscurito debido a semejante presión.

Sin embargo, la mayoría de las veces que alguien plagia, no pasa nada. ¿Porqué? ¿Por qué no están todos esos plagiarios en la cárcel? El problema es que, contrario a lo que muchos piensan, el plagio no es un delito. En serio, no lo es. Lo que es un delito es la violación de los derechos de autor, la “infracción de Copyright”.

Pongamos un ejemplo. Me cruzo a la librería universitaria y me compro la Iliada y la Odisea. Las transcribo a un archivo en Word y cambio el nombre de Odiseo por el de Pancho. Escribo como título “Las fantásticas aventuras de Pancho”, por Lydia Alvarez. Lo someto a la convocatoria de Libro Universitario y nadie se da cuenta. La UABC lo publica.

Eso sería un plagio, sin lugar a dudas, pero no constituye ningún delito. El verdadero autor de “Las fantásticas aventuras de Pancho” era un griego llamado Homero que murió hace siglos, así que su Copyright, si hubiera existido, ya habría expirado. Como yo no estoy violando el derecho de autor de nadie, las leyes no pueden tocarme. Y sin embargo SI estoy plagiando.

Aquí viene el ejemplo contrario. Supongan que escribo un artículo titulado “Sobre la eficiencia del acoplamiento de sondas de fibra óptica recubiertas de metal” y aparece en un libro. Todas y cada una de las palabras en ese artículo son mías, así como lo fue la idea que dio origen a esa investigación. No hay nadie que sepa de ese trabajo más que yo.

Sin embargo, en el año 2001, yo firmé una transferencia de Copyright por ese trabajo a favor de la Royal Microscopy Society. Son ellos los únicos que pueden decidir si debe aparecer o no en un libro y quienes recibirían cualquier ganancia obtenida. En este caso, quedo vulnerable a una posible acción legal. Y sin embargo NO estoy plagiando.

Si el plagio no es un delito, ¿deberíamos entonces practicarlo sin remordimiento de consciencia? Por supuesto que no. Aunque el plagio no tenga consecuencias legales, sí puede  tener consecuencias muy serias. El problema es que estas consecuencias no son las mismas para cada uno.

En los casos de plagio que involucran a escritores famosos, son muchos los que se apresuran a decir que “no necesitaba plagiar”. Pero ni el cerebro de la mayor capacidad puede crear un texto de quinientas palabras, diez minutos antes del cierre de edición. Un escritor famoso “necesita” plagiar, no porque sea un descerebrado que no sabe escribir, sino porque es un desorganizado que no sabe administrar su tiempo.

Si yo intento someter  “Las fantásticas aventuras de Pancho” , difícilmente podría salirme con la mía.  En Editorial UABC hay gente muy culta que reconocería de inmediato la obra de Homero. Ya me imagino las carcajadas que se oirían mientras rechazan el libro sin contemplaciones.  Yo quedaría como una descerebrada que no sabe escribir… a pesar de que sí se escribir.

Para salirme con la mía, tendría que buscar una editorial donde la gente no sea tan culta. Hay muchas editoriales hoy en día, que publican casi cualquier cosa, sobre todo si uno está dispuesto a correr con los gastos de impresión. También podría buscar un autor muy poco conocido y así engañar a una editorial de mayor renombre.  Si sus derechos de autor no han expirado, me arriesgo a un litigio… pero sólo si el autor se entera y si tiene los recursos para defenderse.

Nuestros alumnos plagian todo el tiempo y si se los dejamos pasar, no es porque no nos demos cuenta, sino porque nos cansamos de repetir lo mismo una y otra vez. ¿Qué  tienen 5 en el curso y no alcanzan a pasar? ¿No puedo aceptarles un  “trabajo” para que les ponga 6? Y el “trabajo” no es más que la impresión del primer sitio de internet que se encontraron.

Si alguien me dice que soy una descerebrada que no sé escribir, yo quedaría muy compungida. Pero si yo se lo dijera a uno de mis alumnos, lo más probable es que ni siquiera se ofendería: lo aceptaría como el estado natural de las cosas. Escribir es algo que sólo hacen las gentes “importantes” y “famosas”, no los seres humanos normales que habitan el planeta tierra.

Y esa es la razón por la que el plagio es un enemigo a vencer. En el ámbito comercial, el plagio puede obedecer a múltiples razones y puede o no convertirse en una infracción de Copyright. En el ámbito académico el plagio obedece principalmente a una razón: baja autoestima.

Se supone que tenemos que hacer investigación, es decir, “generar nuevos conocimientos”. Se supone que tenemos que formar emprendedores para que “generen nuevos empleos”. ¿Cómo podemos hacer semejante cosa si estamos peleados internamente con la creación? ¿Cómo podemos generar nuevas formas de ver el mundo, si no podemos ensamblar un enunciado con ideas salidas de nuestra propia cabeza?

El pensar en el plagio como un delito, sólo consigue poner a todos a la defensiva. En verdad, no es necesario curarse en salud, ni dar tantas explicaciones. El que hayan copiado algunos enunciados de otro autor en el pasado en un trabajo académico no tendrá ninguna consecuencia legal, se los aseguro. Sin embargo, no hay duda de que es síntoma de un estado psicológico ¿de verdad no había una forma mejor de expresar esas ideas, una forma propia, nueva y original?

El plagio es la mejor forma de homenaje, sí. Y los que que dedican sus vida a homenajear a otros, se condenan a nunca crecer, a ser eternos desvalidos que buscan afuera lo que deberían buscar dentro de sí mismos.

8 comments to ¡El plagio no es un delito!

  • El portal http://www.plagiosos.org es un espacio de formación ciudadana en derechos de autor y denuncia pública de casos violatorios de este derecho en Hispanoamérica. Visítanos y participa: http://www.plagiosos.org/ Visita los face: Grupo Plagiosos y Son Plagiosos

  • Lydia,

    La violación a derechos de autor no es ciertamente un delito, pero sí es causa de responsabilidad civil por los daños y perjuicios que se causen al titular de esos derechos, lo que suele consistir en una indemnización que puede reclamarse ante los tribunales.

    Fue un delito hace años, pero ante le ineficiencia del derecho penal, el tema se trasladó a la responsabilidad civil patrimonial.

    daniel

  • Donde dices que sí sabes escribir, lo has escrito mal.

  • Respuesta a Gerardo Farfán.

    Sí, los puntos suspensivos. Ya me lo han dicho desde hace muchos años. Siempre que me relajo vuelvo a usarlos. Nunca he encontrado otra forma de hacer una especie de pausa dramática.

    Cuando era niña, mi mamá me tenía prohibido decir que “sabía jugar ajedrez”. Tenía que decir “sé mover las piezas”. A mí me parecía poco preciso. Cuando mi contrincante se daba cuenta de que no caía con el mate del pastor y que si no ganaba, al menos daba batalla por un par de horas, me miraba como si lo hubiera engañado a propósito.

    Cuando digo que “sé escrubur” me refiero a que transformo las ideas que están en mi cabeza en enunciados legibles. No me refiero a que conozco al pie de la letra las reglas de puntuación. Cuando los requerimientos de puntuación son muy estrictos, recurro a libros y manuales para tratar de cumplirlos.

    Si usted considera que al no saberme todas las reglas de puntuación, eso significa que “no sé escribir”, no puedo hacer nada al respecto. Es como si hubiera jugado ajedrez con Bobby Fisher y me hubiera dado mate en diez jugadas. “Creí que sabías jugar”, podría haberme dicho.

    Cada quien su liga.

  • Lydia si sabe escribir ! Lo conozcco bien por sus numerosos ensayos , cuentos, libros , articulos cientificos,etc.

  • En referencia al argumento anónimo publicado en el lugar correspondiente me tomo la libertad de responder aquí, porque es un tema de mucho interés.
    Fotocopiar un libro en lugar de comprarlo no es plagio, pero sí es infracción de Copyright. Las editoriales sí están muy interesadas en recuperar los ingresos que consideran que les corresponden debido a esta actividad. En realidad, esta es una práctica extremadamente común en todas las universidades, incluso las del primer mundo, pero siempre manteniendo un bajo perfil. Si a alguien se le ocurriera comentarlo en público, digamos, en horario estelar de televisión, llamaría inmediatamente la atención de las editoriales y sí podría haber problemas.
    Las editoriales han solicitado a las universidades que pongan un freno a esta práctica y muchas han atendido al llamado. Existe un sitio de Internet donde los profesores pueden solicitar permiso de las editoriales para hacer copias de los libros para sus cursos. Este es el sitio.
    http://www.copyright.com/
    Los costos no son exorbitantes, sin embargo, no es algo que el profesor debiera pagar de su bolsa, sino que corresponde a la institución. Las universidades que quieren “hacer las cosas bien”, no sólo tienen que exigirle a los profesores que usen este sitio sino que deben proveer el presupuesto necesario para pagar las copias legales. Si la universidad se niega a proporcionar este presupuesto y deja al profesor a su suerte, puede verse que no está realmente comprometida con erradicar este tipo de prácticas. Las editoriales lo entienden así y por eso rara vez se meten con los profesores: se van directo contra las autoridades.
    En otras palabras, cuando en una universidad, las infracciones de Copyright se hacen de dominio público, no son los profesores o estudiantes quienes reciben las sanciones sino la institución. Las sanciones no son necesariamente económicas. Por ejemplo, una editorial nos puede vetar para recibir los recursos para enseñanza que distribuye gratuitamente o para otro tipo de convenios de colaboración.
    En el caso de software, las compañías nos pueden vetar para comprar las versiones educativas de su producto o rechazar a nuestros egresados para hacer prácticas profesionales. Según escuché, hay un software para diseño de dispositivos semiconductores cuya versión académica está vetada para cualquier universidad mexicana.
    Pero nadie fue a la cárcel, así que seguramente eso no es mayor problema (sarcasmo).

  • Visite la sección Estudios de caso del portal PlagioSOS. El portal PlagioSOS es un espacio de formación ciudadana en derechos de autor.
    http://www.plagiosos.org/index.php?section=5

  • Sobre plagios he venido escribiendo en este portal desde el 2013, año en el que me enteré que mi trabajo de titulación que presenté para mi grado de licenciatura en la UABC fue plagiado en su tesis de maestría por una persona que logró el grado de maestro en ciencias en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Logré una carta de disculpa por parte de la UANL. Sé que la persona que plagió mi trabajo sigue con su grado de Maestro en Ciencias, a pesar de que su universidad de egreso esta entereda y reconoce el plagio.

    Hasta Julio de este año no había precedentes de que una institución de educación superior mexicana revocara un grado académico a consecuencia de plagio descubierto en la tesis años después. El Colegio de México revocó un doctorado a un plagiador serial. Bien por esa institución y su entereza. Bien por el Colmex que salvaguarda su integridad académica. Muchas universidades que llevan en su nombre la palabra “Autónoma” podría seguir el ejemplo del Colmex, entre ellas la Autónoma de Baja California, la Autónoma de Nuevo León y la Autónoma Metropolitana.

    Mas información sobre este caso aquí: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/2015/07/11/retira-colmex-grado-de-doctor-plagiario

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