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La política hacia la investigación en medicina en la UABC

Arturo Jiménez Cruz (arturojimenezc@yahoo.com)
Facultad de Medicina y Psicología, UABC Tijuana

Desde hace más de 20 años, los rectores, los coordinadores de postgrado y los directores de las facultades de medicina han ignorado el papel de la investigación realizada por los médicos.

En contraste con las políticas hacía los institutos de investigación en oceanología, de ingeniería, de ciencias agrícolas, de investigaciones educativas o de investigaciones veterinarias, y también en contraste con el apoyo que se le ha dado a las facultades de economía, ciencias marinas y la de ciencias; en todas las facultades de medicina se ha invertido poco y lo que se ha invertido no se ha hecho de manera eficiente. Por lo que no es extraño la evolución de investigadores nacionales médicos en la UABC: el primero en 1989, el segundo en 2002 y el tercero en 2012. Los tres (con maestría en nutrición) hemos logrado el reconocimiento y la permanencia, a pesar de o con un discreto apoyo de la rectoría, de las coordinaciones de postgrado o de los directores de las facultades.

Esta política es alarmante por el peso que la investigación de los médicos tiene en artículos de alto impacto, entre las mejores universidades del mundo. Una política universitaria que ignora (basada en experiencia de otras disciplinas) la investigación de los médicos está destinada a compartir una posición de medianía en el ámbito internacional.

En este contexto se ha dado el desarrollo del programa de maestría y doctorado en ciencias de la salud, que aunque se incluyen a otros profesionistas, son los médicos los que en el ámbito  internacional contribuyen con más publicaciones para la humanidad, para el país y para las mejores instituciones de educación superior en el mundo.

Este antecedente no es poco significativo, debido a que en los tres programas de maestría y doctorado que se han diseñado, se han excluido a los médicos que publican usualmente en el SCI, y a algunos de los investigadores que más han publicado (en el SCI) en la historia de la UABC.

¿Por qué esa exclusión? ¿No les interesa a las autoridades que la UABC mejore su posición en los ranking internacionales de productividad académica? No lo creo. Me parece que las autoridades actúan de buena fe. Sin embargo, también es cierto de que en lo personal no corren riesgos. En caso de equivocarse, no tendrán implicaciones para su trabajo al dejar el puesto que ocupan.

Si las autoridades dejan de serlo, en caso de ser investigadores y no pertenecer al área de medicina, no serán afectados por sus decisiones en otras disciplinas.

En el caso de los anteriores rectores y coordinadores de postgrado, no se han visto perjudicados por malas decisiones en el ámbito de la investigación médica. Regresaron a otras unidades académicas donde existe la infraestructura que facilita su trabajo. Si no han tenido experiencia ni interés en la investigación tampoco les importa, regresarán a sus unidades académicas sin que encuentren nada que les falte.

El hecho de que las decisiones de autoridades que desconocen la investigación en medicina, como es el caso de la reforma que hace la coordinación de postgrado e investigación y los colaboradores, y que no afecta en lo individual a quienes toman las decisiones (por no ser médicos o no estar interesados en la investigación de calidad), constituye un obstáculo y una carga para la productividad académica de toda la universidad.

Esa es una de las principales razones por las que el programa de maestría y doctorado en ciencias de la salud, ha fracasado en formar más recursos humanos que publiquen en revistas de calidad. En mi opinión deberían preguntarse: ¿que hacer con los profesores y directores de tesis que no están publicando de manera habitual en revistas de alta calidad? ¿Deberían continuar dirigiendo tesis y dando clases en un programa de maestría y doctorado en ciencias de la salud? ¿Deberían seguir participando como parte de cuerpos colegiados que decidan que alumnos deben admitirse en el  programa? ¿Acaso no fue la responsabilidad (como parte del cuerpo colegiado que los seleccionó o como directores de la tesis) de ellos el que los egresados no publicaran en revistas de alta calidad?

Mi opinión es que quienes nos cumplan con criterios de calidad y productividad académica, de acuerdo a los criterios mínimos que se demanda en medicina, no deben participar ni como directores de tesis ni como parte de cuerpos colegiados que seleccionan a los aspirantes a realizar una maestría o un doctorado en ciencias de la salud. Deberían (para bien de la universidad y del país) dedicarse a trabajar diligentemente para publicar en revistas de alta calidad. En el momento en que lo hagan, deberían participar (como recompensa a la institucionalidad) en cuerpos colegiados o como directores de tesis.

La decisión de los políticos sin embargo, es que todos los “doctores” deben dirigir a un alumno de doctorado. Los políticos prefieren el número de doctores que la calidad de los doctores o de las publicaciones. Esto podría estar bien para algunas disciplinas que no compiten en el ámbito internacional, pero para la medicina el resultado es desastroso, en términos de eficiencia y productividad académica.

La coordinadora de postgrado y sus colaboradores se han guardado celosamente el dictamen que el comité evaluador del PNP hizo en 2011 (¿porque?), y han decidido realizar reformas para un programa orientado a la productividad de baja calidad y al aumento del número de doctores con criterios que evalúen el entusiasmo del alumno en lugar de la calidad de sus trabajos.

Los pobres resultados de esa decisión se observarán hasta 2014 o 2015. Cuando esto suceda, quienes decidieron llevarnos a otro nuevo fracaso (que no publican con regularidad en las revistas que publican los médicos investigadores), podrían regresar a la labor académica en una disciplina que no será la de medicina o a otro cargo administrativo. En lo personal, no tienen nada que perder. Por eso es más lamentable.

Los que perderemos por una decisión burocrática inadecuada, serán los alumnos, los médicos que publicamos en revistas de alto impacto, la institución y el país.

Dr. Arturo Jiménez Cruz

 

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